Cifrado del Compás, Parte II
En el primer libro de Teoría de la Música, discutimos algunos cifrados comúnmente utilizados, como el 4/4, 3/4 y 2/4. En éstos cifrados antes mencionados, los valores de las figuras se mantenían sin ninguna variación, ya que todos estos cifrados tienen un número “4” abajo.
En esta lección estaremos estudiando algunos tipos de cifrado cuyo número de abajo es diferente a “4”, lo que provoca que los valores de las figuras también cambien. También estudiaremos los Cifrados de Subdivisión Ternaria, los cuales se caracterizan por subdividir cada tiempo en tres partes, a diferencia de los que hemos estudiado hasta ahora, los cuales se subdividen en dos.
Cifrados con el Número “2” Abajo
Ya sabemos que cuando el número de abajo del cifrado es cuatro, la Negra es la figura que toma un tiempo. Sin embargo, habíamos dicho que en el caso de que este número cambiara, también cambiarían los valores de las notas. Los cifrados con el número “2” abajo son un ejemplo de eso. Veamos el siguiente cifrado:
En el cifrado anterior, tenemos un número dos arriba y un número dos abajo. El número de arriba nos indica que en cada compás tendrá dos tiempos; ni mas ni menos.
Sin embargo, tenemos un número diferente en la parte de abajo del cifrado. Anteriormente, aprendimos que cuando el número de abajo es un cuatro, la Negra es la figura que toma un tiempo. Ahora el número de abajo es un dos, por lo tanto, la figura que toma un tiempo es la Blanca.
Si sabemos el valor de una de las figuras, podemos deducir el valor de las figuras restantes, ya que, como se había explicado previamente, las figuras tienen un valor relativo entre sí. Veamos los nuevos valores:

Si comparamos los cifrados que tienen un dos abajo con los que tienen un cuatro abajo, veremos que la diferencia está en que los valores de las figuras se han cortado a la mitad. La Redonda, que tomaba cuatro tiempos, ahora vale dos; la Blanca, que tomaba dos tiempos, ahora vale uno; la Negra, que tomaba un tiempo, ahora vale 1⁄2; y así sucesivamente. Esto también aplica a los silencios correspondientes a cada figura. Para mostrar esto, veamos el siguiente ejemplo, el cual ilustra de una forma sencilla el valor de cada una de las figuras en el cifrado de 2/2, empezando por la Redonda y terminando con la Corchea.

Dado el caso de que los valores de las figuras han sido cortados a la mitad, es posible entonces escribir ritmos mas complejos y de ejecución mas rápida sin necesidad de utilizar figuras de poco valor rítmico como la Semicorchea. Tal vez esta es la razón por la cual es común ver las partituras de música latina, como la salsa y el merengue, escritas utilizando este cifrado.
Veamos un ejemplo de un fragmento melódico escrito en cifrado de 2/2:

Es importante mencionar una forma alterna de escribir el cifrado de 2/2. Se trata de escribir una “C” cruzada por el medio con una línea, como ilustrando que los valores han sido cortados a la mitad (recuerda: la “C” significa 4/4, por lo que al cortar cada número “4” en la mitad, queda 2/2).

Como mencioné anteriormente, esto es exactamente lo mismo que el 2/2. Es común entre los músicos el referirse a este tipo de cifrado como “Binario” 1, ya que ambos número en el cifrado son un “2”.
Otro cifrado con el número “2” abajo, de menos uso, es el 3/2. Los valores de las figuras son los mismos que en el cifrado de 2/2, con la diferencia de que ahora tendremos tres tiempos en cada compás, en vez de dos. Veamos un ejemplo.

En el ejemplo anterior, la última figura es una Redonda con Puntillo, la cual tiene un valor de tres tiempos en este caso. La Redonda vale dos tiempos en cifrados con “2” abajo, pero el Puntillo le añade la mitad de su valor normal (al su valor de 2 se le añade 1), finalmente adquiriendo un valor de tres tiempos.
Cifrados con el Número “8” Abajo
En los cifrados con el número “8” abajo, la Corchea toma el valor de un tiempo. Los valores de las figuras restantes serían los siguientes (esto aplica también a sus silencios correspondientes):


Si comparamos los cifrados que tienen un ocho abajo con los que tienen un cuatro abajo, veremos que la diferencia está en que los valores de las figuras se han duplicado. La Redonda, que tomaba cuatro tiempos, ahora vale ocho; la Blanca, que tomaba dos tiempos, ahora vale cuatro; la Negra, que tomaba un tiempo, ahora vale dos; y así sucesivamente.
Veamos un par de ejemplos de cifrados con ocho abajo; en este caso, un cifrado de 4/8, donde tenemos cuatro tiempos en cada compás. Para comenzar, el siguiente ejemplo ilustraré los valores de cada figura en el cifrado de 4/8, empezando desde la Blanca (que toma cuatro tiempos) hasta la Semicorchea (que toma 1⁄2 tiempo).

Ahora veamos un fragmento melódico escrito en cifrado de 4/8. Recuerda que la Corchea es la figura que vale un tiempo ahora.

En cuanto a cifrados con el número “8” abajo, existen otras posibilidades. Por ejemplo, en el caso de un 8/8 tendríamos ocho tiempos en cada compás. Sin embargo, los valores de las figuras que mencionamos previamente para el 4/8 aplican también, ya que el número de abajo en el cifrado no ha cambiado. Veamos un ejemplo de 8/8:

De forma similar, en un cifrado de 3/8, los valores de las figuras y los silencios son los mismos:

Lo mismo sucede en el caso de un 2/8:

Básicamente cualquier cifrado con el número “8” abajo comparte estos valores rítmicos en las figuras y silencios. Sin embargo, algunos tipos de cifrados son tratados de una forma distinta, lo que nos lleva al próximo tema.
Subdivisión Binaria vs. Subdivisión Ternaria
Hasta el momento, todos los cifrados que hemos visto establecen una unidad de tiempo que se subdivide en dos partes iguales. Por ejemplo, en un cifrado con “4” abajo, la Negra es la unidad de tiempo (la unidad de tiempo es la figura que vale un tiempo), la cual a su vez se divide en dos Corcheas (dos partes iguales). Otro ejemplo: en un cifrado con “2” abajo, la Blanca es la unidad de tiempo, la cual a su vez se divide en dos Negras. A este tipo de subdivisión se le llama Subdivisión Binaria, ya que, como mencioné antes, la unidad de tiempo se divide en dos (la palabra Binaria significa “dos”).
Ahora bien, veamos el próximo ejemplo:

En el fragmento musical anterior, tenemos un ejemplo de un cifrado que, por naturaleza, es de Subdivisión Binaria. Sin embargo, la mayoría de las figuras utilizadas en este fragmento musical son Tresillos, los cuales provocan que la unidad de tiempo se divida en tres partes iguales, en vez de dos. El escribir Tresillos en unos cuantos compases tal vez no parezca ser un trabajo inmenso, pero si puede ser un inconveniente si tenemos que escribir varias páginas en las que la mayoría de las figuras rítmicas fueran Tresillos. ¿No sería mejor entonces que existiera una forma de evitarnos tanto trabajo escribiendo continuamente Tresillos?
En efecto, la solución a este aparente problema se llama Subdivisión Ternaria. En la Subdivisión Ternaria, la unidad de tiempo se divide en tres partes iguales, en vez de dos. Es como tener un Tresillo constante en los compases, sin necesidad de escribir una y otra vez el símbolo de Tresillo. Por lo general, los cifrados que implican Subdivisión Ternaria tienen un múltiplo de “3” en el número de arriba, como “6”, “9” ó “12”. Es por eso que, al hablar de compases con Subdivisión Ternaria, indudablemente tenemos que mencionar cifrados muy comunes como el 6/8, 9/8 y 12/8.
Cifrado de 6/8
El Cifrado de 6/8 es básicamente un 2/4 con Tresillos constantes. A continuación se muestra nuevamente el ejemplo #90 escrito en 2/4, seguido de otro ejemplo escrito en 6/8. Nota que suena exactamente igual al ejemplo #90, pero escrito en una forma diferente:


En el Cifrado de 2/4 tenemos dos tiempos por compás, y cada tiempo a su vez se divide en tres corcheas (o sea, Tresillos de Corcheas). Eso lo habíamos discutido anteriormente.
En el Cifrado de 6/8 tenemos algunas diferencias marcadas. Primero, es importante aclarar que el 6/8 NO tiene seis tiempos. Esto parece contradictorio, pero no lo es, y tiene una explicación lógica. El 6/8 tiene dos tiempos en cada compás, los cuales a su vez se dividen en tres tercios cada uno:

Ahora bien, como la subdivisión en tres ya no es una excepción rítmica (como es el caso del Tresillo, que es una excepción a la subdivisión binaria), sino que es parte oficial del Cifrado, se le llama tercios a cada una de las Corcheas. Como mencioné anteriormente, es básicamente un 2/4 con Tresillos constantes. En resumen, el 6/8 se compone de dos tiempos divididos en tres tercios cada uno, los cuales suman a seis tercios en total por cada compás:

Dado el caso de que cada tiempo tiene tres Corcheas (cada corchea vale un tercio en 6/8), entonces la figura que va a tomar el valor de un tiempo es la Negra con Puntillo. ¿Por qué? Porque al unir tres Corcheas se forma una Negra con Puntillo. Si examinamos nuevamente el ejemplo en 6/8 de la página anterior, y lo comparamos con el ejemplo en 2/4, veremos que el ejemplo en 2/4 tiene una Negra al final, pero que el ejemplo en 6/8 tiene una Negra con Puntillo al final (encerrada en un cuadrado rojo para distinguirla):

El valor de las demás Figuras y Silencios se asignan de acuerdo a su valor relativo. O sea, la Negra tomaría dos tercios (dos Corcheas), la Blanca tomaría cuatro tercios (dos Negras o cuatro Corcheas), y así sucesivamente.
¿Cómo contamos un fragmento musical en 6/8? Si el fragmento musical es lento, se puede contar a seis tiempos:

Por otro lado, si el fragmento musical es rápido, es mas conveniente contarlo a dos tiempos:

A continuación algunos ejemplos de fragmentos musicales en 6/8, los cuales combinan el uso de figuras y silencios. Nota que, al igual que la Negra con Puntillo es la figura que vale un tiempo, el Silencio de Negra con Puntillo ocupa un tiempo en los siguientes ejemplos:



Cifrado de 9/8
Anteriormente comparamos el Cifrado de 6/8 con un 2/4 con Tresillos constantes. De forma similar, el 9/8 es, básicamente, un 3/4 con Tresillos constantes. Veamos un ejemplo:

El 9/8 tiene tres tiempos, los cuales se dividen en tres tercios cada uno, para un total de nueve tercios (¡no son tiempos!) por compás. El siguiente diagrama lo explica de forma visual:

Los valores de las figuras y silencios en el 9/8 son los mismos que en el 6/8, ya que ambos tienen un número “8” abajo. La Negra con Puntillo es la Figura que toma un tiempo. Y, de forma similar al 6/8, se puede contar a nueve tercios si el tempo es lento, pero si el tempo es rápido se debe contar a tres tiempos.
Para culminar esta discusión, veamos algunos ejemplos de fragmentos musicales escritos con Cifrado de 9/8, los cuales combinan el uso de Figuras y Silencios en ritmos variados.



Cifrado de 12/8
De forma similar a los Cifrados 6/8 y 9/8, el Cifrado 12/8 es básicamente un compás de 4/4 con Tresillos constantes. Veamos un ejemplo:

El 12/8 tiene cuatro tiempos, los cuales se dividen en tres tercios cada uno, para un total de doce tercios por compás. El siguiente diagrama lo explica de forma visual:
Los valores de las figuras y silencios en el 12/8 son los mismos que en el 6/8 y 9/8, ya que ambos tienen un número “8” abajo. La Negra con Puntillo es la Figura que toma un tiempo. Y, de forma similar al 6/8 y 9/8, se puede contar a doce tercios si el tempo es lento, o a cuatro tiempos si el tempo es rápido.
Veamos algunos ejemplos de fragmentos musicales escritos con Cifrado de 12/8, los cuales combinan el uso de Figuras y Silencios en ritmos variados:



El Dosillo
Como mencionamos antes, los cifrados de división ternaria nos resuelven el problema de tener que usar tresillos constantemente. Sin embargo, al escribir música usando división ternaria, en ocasiones se hace necesario escribir algún ritmo cuya base no es ternaria, sino binaria. Para esos casos especiales utilizamos el Dosillo.
El Dosillo es simplemente una forma de escribir ritmos con base binaria en cifrado cuya base es ternaria. En otras palabras, nos permite representar la ejecución de dos sonidos donde normalmente se escriben tres. Veamos el siguiente ejemplo:

En el segundo compás, podemos ver cuatro notas escritas utilizando la indicación para Dosillos. Estas notas se ejecutan como si estuvieran escritas en un cifrado de 2/4, así:

Para referencia y comparación, a continuación encontrarán el mismo fragmento melódico escrito en 2/4 (utilizando tresillos). Ambas versiones suenan exactamente igual, aunque escritas de forma diferente:

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